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Las caídas: un verdadero problema en la enfermedad de Parkinson

La enfermedad de Parkinson es un proceso neurodegenerativo que se manifiesta fundamentalmente por signos motores (temblor, rigidez, lentitud de movimientos, etc.). A pesar el eficaz tratamiento sintomático del que disponemos, conforme la enfermedad avanza aparecen nuevos síntomas.

Uno de estos síntomas son las caídas, que no es posible minusvalorar debido a su frecuencia (en torno al 70% de los pacientes tienen al menos una caída durante el último año) y a sus consecuencias (fracturas, etc.).

Las causas de las caías son diversas:

1. La congelación de la marcha (el paciente no puede despegar los pies del suelo al comenzar a andar);

2. La inestabilidad postural

3. La dificultad para sortear los obstáculos, bien por la falta de movilidad general (acinesia), o por la afectación cognitiva que puede acompañar a otros síntomas de la enfermedad.

El tratamiento de las caídas no es sencillo. A veces se consigue regulando la dosis de la medicación o ajustando los horarios de las tomas. Otras veces se utiliza la fisioterapia, aunque sus resultados no siempre se han demostrado eficaces. También se ha empleado la rehabilitación cognitiva.

La rivastigmina es un medicamento que se utiliza frecuentemente en la demencia degenerativa (enfermedad de Alzheimer, demencia con cuerpos de Lewy) para mejorar la transmisión colinérgica. El déficit colinérgico también puede contribuir a que se altere la marcha de los pacientes con enfermedad de Parkinson. Basándose en esta idea, un reciente trabajo,(2) ha estudiado si la rivastigmina podría disminuir la frecuencia de las caídas de estos pacientes al mejorar la transmisión colinérgica.

De acuerdo con los resultados del estudio, esta medicación podría mejorar la marcha y disminuir la frecuencia de las caídas en los pacientes con enfermedad de Parkinson. Aunque se precisan otros estudios confirmatorios, la conclusión es importante porque cuando la enfermedad de Parkinson avanza, algunos pacientes se demencian y la rivastigmina está indicada para tratar esta demencia. Además, como los pacientes dementes son los que más se caen, el medicamento podría actuar al mismo tiempo sobre las dos de las vertientes de la enfermedad, la cognitiva y la alteración de la marcha.

En definitiva, las consecuencias derivadas de la enfermedad de Parkinson pueden ser muchas y muy variadas. En este caso, las caídas en los pacientes de Parkinson, especialmente si estos tienen una edad avanzada, pueden ser muy peligrosas, por lo que, en cualquier caso, es muy importante acudir a la consulta del neurólogo para tratar la enfermedad. El doctor Román Alberca Serrano cuenta con más de 30 años de experiencia como médico neurólogo y es experto en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

 

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